La traducción del braille, ¿idioma o código?

El braille es un sistema de lectura y escritura creado en el siglo XIX. Desde entonces ha facilitado mucho la vida a las personas con discapacidad visual. Y, desde Trad&Go queremos que conozcas su importancia en el mundo y cómo se ha adaptado a diferentes culturas. No te pierdas este blog. 

El braille como tal no es un idioma, si no un código formado por puntos convexos. No es ni universal ni específico, depende de los alfabetos que use cada lengua. Por eso no hay una traducción del braille a cada idioma, si no que hay una adaptación de este código. Se desarrolló primero para representar el alfabeto latino, pero posteriormente se adaptó a cada idioma. 

 

El braille y los diferentes alfabetos

Este sistema de códigos usa una cuadrícula de 2×3 puntos. Y esto provoca que tenga una importante limitación: solo permite tener 64 símbolos diferentes. Como ya hemos avanzado, el braille se desarrolló para representar el alfabeto latino, concretamente el francés, con sus particularidades concretas (diacríticos y cedilla). 

La limitación de símbolos implica que no hay un símbolo para todas las particularidades de cada idioma. En el caso de los números, se usan los mismos símbolos que los usados en las letras de la A a la J. Y del mismo modo, en los idiomas diferentes al francés, se vuelven a utilizar combinaciones que ya existían para representar letras específicas de cada idioma. Esto ocurre en España con la Ñ o en Noruega con la å.

Los idiomas con alfabetos fonéticos pero que no se escriben en alfabetos latinos se adaptan de manera fácil al braille original. Es el caso del griego, hebreo, árabe… Pero en el caso de formas de escritura silábicas o con ideogramas, necesitan un sistema de codificación muy diferentes. Ejemplo de esto serían el chino, el japonés o el coreano. 

Su adaptación en el mundo 

El código braille fue creado por Louis Braille en 1824 tras haber perdido la vista y experimentar las dificultades que esto supone. Antes del accidente que le provocó la ceguera era un apasionado de la lectura, y esto le lanzó a inventar este sistema con tan solo 15 años. 

Más de 50 años después, en 1878, ya se decidió en una conferencia internacional celebrada en París, que este debía ser el sistema de lecto escritura para las personas ciegas. En primer lugar se adaptó a toda Europa y Estados Unidos. Y a medida que fue proliferando la educación de los ciegos, el braille se aplicó progresivamente en todos los países del mundo. 

A finales del siglo XIX, se inicia la educación de las personas con discapacidad visual en la mayor parte del mundo. En el alfabeto cirílico de Rusia y del griego, se conserva una proximidad con el alfabeto latino. Se concibió aquí un principio de universalidad que guió la adaptación de ambos alfabetos al braille. En el caso árabe también se adoptó este código de los alfabetos cirílico y griego, pero aplicando la escritura de izquierda a derecha. 

En Asia, la traducción del braille fue más dificultosa debido al alfabeto tan diferente. Por su parte, en China se intentó aplicar el braille a la escritura basándose en un código inteligente y complejo de números que representaban los 408 sonidos del mandarín. Fue en el siglo XX cuando se ideó un código basado en la transliteración fonética del chino. 

Apostamos por la inclusión social

No se puede hablar de una traducción del braille como tal, ya que al ser un sistema de códigos, se habla de una adaptación a cada idioma. En Trad&Go, tu agencia de traducción, apostamos por la inclusión social. Por ello creemos que es importante que conozcas un poco más sobre este sistema tan importante en la historia de la humanidad. ¡Descubre con Trad&Go!

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