Cómo legalizar una traducción jurada

Las traducciones juradas son aquellas que son realizadas por un traductor reconocido por un organismo oficial. Estas son necesarias en aquellos momentos en los que necesitas acreditar un documento para ciertos procedimientos legales y/o administrativos. Ya que ciertas autoridades exigen que ciertas traducciones conlleven un tratamiento especial. Mediante esta, se da fe al contenido del texto original. Hoy veremos qué pasos seguir para conseguir legalizar este tipo de traducciones. En Trad&Go, somos especialistas en el mundo de la traducción. 

 

La traducción y la interpretación

 

Antes de adentrarnos en qué pasos seguir para legalizar este tipo de traducciones, debemos diferenciar dos conceptos que suelen mezclarse entre sí.

Una traducción jurada es aquella en la que se traduce a otro idioma cualquier tipo de documento. Y debe ser realizada por un traductor reconocido por un organismo oficial. 

En cambio, la interpretación jurada es la traducción de tipo oral que, normalmente, se lleva a cabo ante tribunales de justicia y de cuyo contenido se hace responsable el intérprete. 

 

La legalización de una traducción jurada

 

En aquellas ocasiones en las que debes presentar un documento oficial fuera de España necesitas de este tipo de traducciones. En nuestro país basta con el sello del propio traductor jurado, pero cuando dicha traducción debe surtir efectos fuera del propio país, se exigen garantías extras. 

 

Antes de llevar a cabo este proceso, debes pedir la Apostilla de la Haya (en tu país), pero si tu país o el de destino no es firmante de dicho Convenio de la Haya entonces debes solicitar una legalización diplomática o consular los documentos originales y posteriormente legalizarla en el MAEC. 

 

Hablamos de legalizar cuando certificamos la autenticidad y legitimidad de un documento para su reconocimiento en el extranjero. Siendo una garantía extra de validez jurídica. La firma y sello de un traductor jurado otorgan integridad y fidelidad de una traducción, pero como hemos mencionado anteriormente debes tener en cuenta una serie de elementos. 

¿Cómo llevo a cabo este proceso?

 

Podemos diferenciar dos tipos de legalizaciones que dependen del país de emisión y del de destino:

1.Apostilla de la Haya

Un trámite simplificado de legalización, pues sólo es válido entre los países firmantes del Convenio de La Haya de 1961. Se trata de un proceso sencillo, rápido y barato. Para ello debes acudir al Ministerio de Justicia o al Colegio de Notarios (Se trata del proceso más habitual).

2. Legalización diplomática

Si ni el país emisor ni el destinatario pertenecen al Convenio de La Haya se debe recurrir a legalizar el documento original en la Embajada o Consulado del país que lo emitió. Si esta traducción va fuera del país debes legalizarla en el MAEC (siendo un subtrámite de la legalización diplomática o consular).

 

¿Dónde debo acudir para llevar a cabo este proceso?

Esto dependerá del tipo de legalización y del documento, ya que:

 

  • Los documentos notariales, tal como hipotecas, escrituras y documentos del Registro Civil, deben legalizarse en el Colegio de Notarios de tu ciudad. 
  • Los certificados de antecedentes penales y los de últimas voluntades, se legalizan en el Ministerio de Justicia o la Delegación de Justicia de tu ciudad.
  • Las actas de nacimiento, matrimonio o defunción se legalizan en el Tribunal Superior de Justicia de tu ciudad.

 

Estos son los pasos y elementos a tener en cuenta para llevar a cabo este tipo de Traducciones Juradas. En Trad&Go, agencia de traducción e interpretación, somos expertos en todo este tipo de traducciones. Nuestros traductores están especializados en los diferentes campos de la materia con el objetivo de ofrecerte el mejor de los servicios.

 

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